domingo, 14 de diciembre de 2014

Un país no son símbolos.

Hace unos días leí un artículo en una de estas páginas que hablan sobre política (abundantes en estos días) donde se decía que sería una tragedia tener que dolarizar la economía de mi país, esto me hizo reflexionar sobre nuestra personalidad como continente. América es aunque me duela admitirlo un continente inocente y sugestionable, somos como un niño de 5 años, creemos absolutamente todo lo que nos dicen nuestros “papas”.

Digo esto porque en realidad el artículo no criticaba la dolarización de echo era una larga tesis sobre las ventajas que tiene usar el dólar como moneda oficial en los países de latino américa, hablaba de como el dólar estabiliza la economía mejora el poder adquisitivo de los ciudadanos y un gran etcétera de razones para pensar que dolarizar es una buena idea. 

Lo interesante de todo esto es que en las conclusiones decía que cambiar nuestra moneda implicaría perder nuestra personalidad como nación, que perder el bolívar sería un golpe irreparable a la cultura Venezolana y que por lo tanto ¡debíamos luchar para mantener nuestra moneda¡

Y yo me pregunto ¿Es esto cierto? ¿La moneda de un país es tan importante como para pasar suplicios para conservarla? La respuesta obviamente variara según la persona pero yo pienso que no, la moneda no es más que un medio que los ciudadanos utilizan para intercambiar bienes y servicios, es decir por usar dólares, euros o pesos no vas a dejar de hacer hallacas en diciembre.

Hemos sido formados bajo el dogma de que nuestra identidad cultural está atada a ciertos elementos que supuestamente nos definen. Como una moneda, bandera o himno. Pero lo cierto es que esto es mentira, lo que define nuestra cultura son nuestras acciones y tradiciones, no una serie de signos aleatorios.

Y es por esto que no entiendo el nacionalismo, simplemente es un concepto demasiado tomado de los cabellos dice defender a la tierra madre por sobre todo pero se niega a tomar acciones en pro del bienestar de los que en ella habitan.  

Y con esto no estoy defendiendo o criticando la dolarización ese es un tema complejo que debe ser debatido por personas más capases que yo. Pero lo que si estoy criticando es el afán que tienen algunos por defender a muerte cosas que sinceramente no harán mella en la vida de nadie.
Lo importante y defendible de un país no es si tiene tal o cual bandera o si la letra de su himno es o no poética, lo verdaderamente importante de un país es el bienestar de sus ciudadanos. Porque son después de todo ellos los que constituyen ese país.

Un país está hecho de sus habitantes no de canciones y pompa, por eso la próxima vez que alguien te diga que debes sufrir por tu patria respóndele que tú quieres demasiado a tu país como para dejarlo pasar por eso.