Hace unos días leí un artículo en una de estas páginas que
hablan sobre política (abundantes en estos días) donde se decía que sería una
tragedia tener que dolarizar la economía de mi país, esto me hizo reflexionar
sobre nuestra personalidad como continente. América es aunque me duela
admitirlo un continente inocente y sugestionable, somos como un niño de 5 años,
creemos absolutamente todo lo que nos dicen nuestros “papas”.
Digo esto porque en realidad el artículo no criticaba la dolarización
de echo era una larga tesis sobre las ventajas que tiene usar el dólar como
moneda oficial en los países de latino américa, hablaba de como el dólar
estabiliza la economía mejora el poder adquisitivo de los ciudadanos y un gran
etcétera de razones para pensar que dolarizar es una buena idea.
Lo interesante de todo esto es que en las conclusiones decía
que cambiar nuestra moneda implicaría perder nuestra personalidad como nación,
que perder el bolívar sería un golpe irreparable a la cultura Venezolana y que
por lo tanto ¡debíamos luchar para mantener nuestra moneda¡
Y yo me pregunto ¿Es esto cierto? ¿La moneda de un país es
tan importante como para pasar suplicios para conservarla? La respuesta obviamente
variara según la persona pero yo pienso que no, la moneda no es más que un
medio que los ciudadanos utilizan para intercambiar bienes y servicios, es
decir por usar dólares, euros o pesos no vas a dejar de hacer hallacas en
diciembre.
Hemos sido formados bajo el dogma de que nuestra identidad
cultural está atada a ciertos elementos que supuestamente nos definen. Como una
moneda, bandera o himno. Pero lo cierto es que esto es mentira, lo que define nuestra
cultura son nuestras acciones y tradiciones, no una serie de signos aleatorios.
Y es por esto que no entiendo el nacionalismo, simplemente es
un concepto demasiado tomado de los cabellos dice defender a la tierra madre
por sobre todo pero se niega a tomar acciones en pro del bienestar de los que
en ella habitan.
Y con esto no estoy defendiendo o criticando la dolarización
ese es un tema complejo que debe ser debatido por personas más capases que yo. Pero
lo que si estoy criticando es el afán que tienen algunos por defender a muerte
cosas que sinceramente no harán mella en la vida de nadie.
Lo importante y defendible de un país no es si tiene tal o
cual bandera o si la letra de su himno es o no poética, lo verdaderamente importante
de un país es el bienestar de sus ciudadanos. Porque son después de todo ellos
los que constituyen ese país.
Un país está hecho de sus habitantes no de canciones y
pompa, por eso la próxima vez que alguien te diga que debes sufrir por tu
patria respóndele que tú quieres demasiado a tu país como para dejarlo pasar
por eso.
